JUEGO DE OJOS




Un cristal transparente es mirar y verse. Si le hacemos un agujero, miramos a través de él, y dejamos de vernos. Si le hacemos un agujero, corremos el riesgo de que se rompa. Al tacto de una mano es de una dureza imprevisible. Un tacto fino. Una tacto fiel, pero resbaladizo. Es un juego, que como decía Foucault, seguirá valiendo la pena, mientras no sepamos como va a terminar. En esa relación, en ese juego, podemos empezar a dialogar, a mirar con otros ojos. A mirar como los ojos que nos miran.


Rubén M. Riera 06/2019




Juego de ojos, 2018
Vista de la instalación / Exhibition view. Técnica mixta / Mixed media.
Nave 16, Matadero-Madrid.






Photo: Paco Gómez














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